Los exiliados no dejan de ser colombianos: nace una red de víctimas colombianas en Latinoamérica y el Caribe

El Encuentro Regional de Refugiados/as, Exiliados/as y/o Víctimas del Conflicto Interno Colombiano en América Latina y el Caribe, que se realizó del 12 al 14 de junio en Quito, Ecuador, tuvo como resultado la conformación de la “Red de Víctimas Colombianas por la Paz en Latinoamérica y el Caribe. Constructoras de paz”. Este espacio permite no solo compartir experiencias, sino la posibilidad de asumir posiciones colectivas en el desarrollo de la agenda programática de la defensa de derechos humanos, sobre todo en los casos de desplazamiento forzado y exilio.

La Red es una muestra más de que víctimas en el exterior, en todos los países de Latinoamérica y el Caribe, se vienen organizando para visibilizarse como sujetos de especial protección constitucional. Las reivindicaciones fundamentales son visibilizar la situación de los exiliados y “demandar unas medidas por parte del Estado de reconocimiento y satisfacción de los derechos de las víctimas” según declaraciones de Carolina López Giraldo, secretaria técnica del Capítulo Caldas del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).

En el evento participaron víctimas del Conflicto armado interno colombiano, refugiados y exiliados en 12 países de América Latina y el Caribe, entre ellos Ecuador, Venezuela, Argentina, Perú, Brasil, Uruguay, Panamá, Trinidad y Tobago, Costa Rica, México y Chile. Muchos de los que se han constituido como lugares de acogida, refugio y protección internacional para colombianos que a causa del conflicto armado, la violencia generalizada, las graves violaciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario tuvieron que cruzar las fronteras para proteger sus vidas. Entre los organismos colombianos presentes estuvo el Movice como organización acompañante.

 

La realidad del desplazamiento y el exilio en Colombia

Se ha manifestado que el estado de defensa de los derechos humanos en el continente es precario. Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Colombia es el país a nivel mundial con más desplazados internos con 6.9 millones de víctimas. A este universo se suman más de 550.000 colombianos que han buscado refugio en otros países, motivados por el escalamiento del conflicto, 90 % de los cuales se encuentran en la región de Latinoamérica y el Caribe.

No existe una cifra oficial que dé cuenta de los colombianos que han salido exiliados del país. Además de los datos de la ACNUR, el Defensor Delegado para las Víctimas, Gabriel Bustamante, explicó a medios nacionales los datos de las víctimas en el exterior no son exactos. Según detalló el funcionario, pueden ser un millón de personas que huyeron por la violencia, pero a la vez el registro de la Unidad de Víctimas dice que son más de 10 mil los afectados.

 

Los objetivos de la Red

La conformación de la Red se dio en torno a cuatro ejes de articulación, incidencia y fortalecimiento organizativo de las víctimas colombianas en el exterior. Se busca el fortalecimiento de la capacidad organizativa de las organizaciones y la protección de los derechos de las personas.

El primero de estos ejes es la construcción de paz y de memoria. Esto, entendiendo a la verdad y la memoria como fundamentos de pedagogías para la paz y estrategias de defensa de los acuerdos políticos de construcción de paz en el país. La idea es avanzar en el esclarecimiento de la verdad y la reconstrucción de las historias y memorias de éxodos interminables, rutas del exilio y el refugio, y estrategias de sobrevivencia de las víctimas, a través de las cuales han resistido al olvido sistemático del Estado Colombiano y sus instituciones.

El segundo está relacionado con los derechos de las víctimas. En este sentido, las víctimas en el exterior asumen la decisión de constituirse como actor colectivo y organizado que exige su reconocimiento como sujeto de especial protección constitucional. Los retos son varios, entre ellos, participar del proceso de modificación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras (Ley 1448 de 2011) para garantizar la atención, asistencia y reparación integral a las víctimas; demandar la construcción colectiva de una estrategia de participación efectiva desde las víctimas colombianas en el exterior; y ampliar los tiempos de apertura para la inscripción en el Registro Único de Víctimas.

El eje de retorno, está relacionado con la necesidad de diseñar y construir participativamente una política pública de retorno digno y con garantías en materia de atención psicosocial, seguridad, vivienda, seguridad social, estabilidad laboral y productiva, etc. En este punto también es importante sistematizar experiencias de retorno implementadas en los procesos de justicia transicional que han tenido lugar en los países de acogida.

El cuarto eje gira en torno a la protección internacional e integración local. Se relaciona con el acceso y garantía de derechos de refugiados y peticionantes atentos a los estándares de protección asumidos por los Estados de la región en el marco del Plan de Acción Brasil (“un marco de cooperación y solidaridad regional para fortalecer la protección internacional de las personas refugiadas, desplazadas y apátridas en América Latina y el Caribe”, según la declaración firmada por varios países de la región en 2014) en temas como acceso a documentación, salud, vivienda, educación y trabajo. Se planteó la necesidad de adelantar acciones para mantener la protección internacional a la población colombiana que la demande, ya que las vulneraciones a los Derechos Humanos y al DIH no cesan.

 

“Las víctimas colombianas en el exterior tienen el derecho a que la sociedad colombiana conozca la dimensión del exilio y el refugio; y toda la sociedad tiene derecho a que no se repitan las rutas del exilio que los colombianos han tenido que marcar.”