Las víctimas de crímenes de Estado exigimos la implementación inmediata del acuerdo final como garantía de NO REPETICIÓN

Bogotá, 25 de noviembre de 2016.- El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) reconoce los esfuerzos realizados por el Gobierno nacional y las FARC-EP por lograr un nuevo acuerdo de paz, después de los resultados del plebiscito del pasado 2 de octubre. Esta apuesta decidida de todos aquellos que creemos en una solución política al conflicto armado es un gran logro que debe ser definitivo y no dilatar más su puesta en marcha. 

 

El Congreso de la República tiene en sus manos la gran responsabilidad de dar inicio a la implementación del nuevo acuerdo, empezar a garantizar la no repetición de los crímenes cometidos e iniciar procesos de verdad, justicia y reparación.

 

Desde el pasado 2 de octubre, día en el que podríamos haber empezado a construir un nuevo país, hasta la fecha, han asesinado a 9 líderes sociales y defensores de derechos humanos, atentado contra la vida de otros 5, desaparecido a un líder estudiantil, amenazado a 44 personas, detenido arbitrariamente a 12, para un total de 71 víctimas. Lo que significa cerca de dos hechos violentos contra líderes sociales por día. Un asesinato por semana.

 

Pese a ganar por una estrecha mayoría, aquellos que dijeron No en el plebiscito no pueden seguir imponiendo sus reglas al conjunto de una sociedad a la que no representan. La estrecha diferencia del 0.4 % no puede ser una condición para modificar y despreciar la voluntad de los colombianos y colombianas que apoyaron el Sí, ni de los aportes que varios sectores de la sociedad realizaron durante cuatro años de arduas negociaciones. La oposición al acuerdo de paz, a pesar de las modificaciones introducidas, es un riesgo a la vida de miles de defensores y defensoras de derechos humanos, víctimas y líderes sociales, que desde hace décadas construyen iniciativas de paz en los territorios.

 

En ese sentido, rechazamos profundamente que el Gobierno haya cedido a las presiones de altos mandos militares, por encima del derecho de las víctimas de crímenes de Estado a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.

 

Las modificaciones relacionadas con agentes estatales, introducidas a última hora y anunciadas por el Gobierno a través de una comunicado, pretenden eliminar la responsabilidad de mando en los crímenes de Estado y contradicen todos los protocolos internacionales suscritos por Colombia, tales como el Artículo 28 del Estatuto de Roma. En Colombia se están investigando varios altos mandos del Ejército, no sólo por omisión de responsabilidad, sino también por su participación determinante en crímenes y vulneraciones a los derechos humanos. 

 

Lo que era un avance, que hubiese permitido garantizar una renovación de las Fuerzas Militares y llenarlas de legitimidad para el posconflicto, se convierte ahora en un retroceso que genera escepticismo en la comunidad internacional y entre el amplio universo de las víctimas de crímenes de Estado. El esclarecimiento de nuestros casos, silenciados y menospreciados por el accionar estatal, son un punto clave para lograr una verdadera paz estable y duradera.

 

Es por ello que, después de esta importante firma, que abre el camino hacia la Colombia que soñamos, es urgente que el Congreso asuma sin demora el mandato de implementar el acuerdo general y reconozca la responsabilidad de los crímenes de Estado, cometidos en el marco de la violencia sociopolítica y el conflicto armado en Colombia.

 

Exigimos que se investiguen los asesinatos y atentados ocurridos en los últimos días contra líderes sociales y campesinos en los departamentos de Atlántico, Caquetá, Cauca, Huila, Meta, Nariño, Sucre y Valle del Cauca, se halle a los culpables y se pongan en marcha las medidas de protección para garantizar la vida de quienes han sido amenazados.

 

Es necesario hacer efectivas las garantías necesarias de implementación de los acuerdos y la exigibilidad de la población civil, que durante épocas ha tenido que soportar los vejámenes del conflicto. 

 

 

Paz son Garantías

 

Implementación Ya

 

Crímenes de Estado Nunca Más