Jornada “dignificando la memoria de María Cristina Cobo Mahecha, 9 años rescatando sus sueños y esclareciendo la verdad”

Informamos a la opinión pública que la jornada de memoria histórica “dignificando la memoria de María Cristina Cobo Mahecha, 9 años rescatando sus sueños y esclareciendo la verdad”, que se llevó a cabo el  11 y 12  de mayo de 2013 en la ciudad de San José del Guaviare, la vereda La Marina y el municipio de Calamar en el departamento de Guaviare, tuvo como acto central la implementación de una medida simbólica de satisfacción que consistía en nombrar el centro de  salud de Calamar con el nombre de María Cristina Cobo Mahecha.

María Cristina Cobo Mahecha, como profesional egresada de la  Universidad de los Llanos, prestó sus servicios como enfermera a la comunidad de Calamar hasta que el 19 de mayo de  2004. Mientras regresaba de  Bogotá, en donde adelantaba  un posgrado en gerencia hospitalaria en la Escuela Superior de  Administración Pública “ESAP”,  fue bajada por paramilitares, del colectivo de pasajeros en el que se transportaba, a la altura de la vereda La Marina, en el trayecto que lleva de San José del Guaviare a Calamar; y desde entonces se desconoce su paradero. Según declaraciones de un paramilitar del bloque Centauros, antes de ser desaparecida, María Cristina fue torturada, asesinada  y posteriormente su cuerpo fue desaparecido.   

Según la Corte Interamericana de Derecho Humanos la reparación integral consiste en medidas que tienden a hacer desaparecer los efectos de las violaciones cometidas, teniendo en cuenta el daño ocasionado en los planos materiales e inmateriales, de aquí que se hable de la adopción de medidas para la restitución; la indemnización; la reparación del proyecto de vida; la satisfacción y las garantías de no–repetición.  Realizar un acto simbólico para nombrar el Centro de Salud de Calamar es entonces sólo una de las medidas de la reparación integral, quedando pendientes las medidas para reparar el  daño  moral, emocional y mental causado a sus padres, a su  familia, a la comunidad.  Y fundamentalmente quedando pendiente el esclarecimiento de la verdad, el castigo a los responsables  y  la entrega  del cuerpo de María Cristina para realizar los ritos funerarios y poder  realizar los duelos.

Afirmar que este acto simbólico por sí mismo constituye la reparación integral para el caso de María Cristina, es desconocer los compromisos que tiene el Estado colombiano con las víctimas del conflicto, y reducir la dimensión de la reparación a tal punto que se convierta en una actitud revictimizante.

Cabe aclarar que esta jornada se llevó a cabo gracias al empeño de la madre de María Cristina, que por más de 9 años golpeó todo tipo de puertas buscando la verdad, la justicia y la reparación. Estuvo acompañada por víctimas y organizaciones de víctimas y de Derechos Humanos de Bogotá, de Villavicencio; de diferentes municipios del Meta, de San José del Guaviare y de Calamar; y que se dio gracias al compromiso y voluntad  del alcalde del Retorno,  de Calamar  y al Gobernador,    a la solidaridad y fraternidad  de las comunidades y a la interlocución de MAPP-OEA.

En esta Jornada  no solo se habló del caso de María Cristina sino que se visibilizaron cientos de víctimas de desaparición forzada, muchos de ellos que fueron desaparecidos en la misma localidad de Calamar. Este acto fue entonces, antes que un evento exclusivo para la familia de María Cristina, una jornada para enfrentar el miedo, el olvido y  la indiferencia; un espacio de reflexión  para  rescatar el valor de la vida, de la integridad física y de la libertad; un llamado de atención para el respeto a la Misión Médica; y un acto de reafirmación del derecho a la verdad y a la memoria de los  familiares, de sus organizaciones  y  de la comunidad.

Esperamos que se emita pronto la resolución de parte de la Unidad Territorial de Víctimas que  aprobó  colocar  el nombre de “Centro de Salud  María Cristina Cobo Mahecha”.

“La personas desaparecidas nos hacen falta a todos y a todas”

Somos  semilla, somos  memoria, somos el sol que renace ante la impunidad, somos el Movimiento de Victimas de Crimenes de Estado